Categorías
Deporte M/Paternidad Salud

MEDIA MARATÓN FORMENTERA 2024

Este último fin de semana, hemos estado en Formentera, corriendo la Media Maratón.

No explicaré demasiado sobre los planes fuera de la carrera, puesto que más o menos hicimos lo mismo que el año pasado (y ya hay un blog con todas las recomendaciones) y se puede resumir en cinco palabras: playa, pizza, lecturas bajo el sol, descanso y correr.

Peeeeero, la carrera merece una explicación a parte, porqué este año no la disfruté nada. Desde el minuto cero (o 10), vino a mi cabeza la idea de dejarla.

Habíamos estado 2 horas y media en el Far de la Mola esperando la salida… momentos en que los nervios cuesta mantenerlos a raya. Pero bueno, esto ya es un habitual porqué es la manera en que la organización puede trasladar a todos los corredores a la línea de salida…

A las 18 horas hubo el pistoletazo de salida… y salimos disparados. Jordi me hizo de liebre durante toda la carrera… pero ya en los dos primeros quilómetros mis sensaciones fueron malas: las piernas me pesaban, el corazón me iba a mil, me costaba encontrar el ritmo de mi respiración… y los pensamientos intrusivos empezaron a aparecer. Intenté concentrarme en la música (a pesar de ir con Jordi, me pongo música para momentos de crisis), pero tampoco funcionó. Llegamos a El Pilar de la Mola y empezaba la bajada y ahí sí aceleré… pero por más que aceleré, me adelantaron dos chicas (a mí las bajadas no se me dan bien, pero en asfalto mejoro bastante, pero ese día no hubo suficiente)…. Pensé, luego les das alcance en el llano… pero la distancia con ellas cada vez era mayor.

Ya sé que pensaréis… qué picona, y sí, son ímputs que cuando salgo a competir, me tiran para atrás.

Cuando llegamos a Es Caló, empieza la parte más dura de la carrera, para mí: por delante llegan 6 km de falso llano, de solera y sin apenas gente… ahí debes tirar de cabeza y la mía ese día había decidido boicotearme. Con qué pensamientos??? «Qué mal vas», «estás superalta de pulsaciones», no puedes más…», y de vez en cuando gritaba a Jordi para que bajara el ritmo porqué realmente me sentía que no podía. Miraba el reloj y objetivamente no iba mal, pero se me iba el tiempo del año pasado! Y ahí, la «cagué» del todo! Obsesionándome con el tiempo del año pasado y sin ser consciente que este año no estoy tan rápida, estoy más cansada y no sé… 1000 cosas que pueden pasar en una carrera que no puedes controlar. Y la música se me paró.

Llegamos a Sant Ferran y ahí es el punto de inserción, que llamo yo. Quedan ocho km, los últimos, y normalmente, es momento de subidón porqué es cuando más gente hay (cabe decir que no es una carrera que brille por la cantidad de público). Y ahí mis fuerzas fueron una montaña rusa! A pesar de que seguía con un ritmo controlado (que no era el que quería, pero que no estaba mal), sentía que mis piernas no avanzaban… No sé si me deshidraté (cosa que no creo porqué la tuve muy presente antes y durante la carrera), me dió una pájara o que es lo que me pasó… pero la piel la tenía de gallina… y a pesar de que el reloj decía que los metros pasaban… yo tenía la sensación de que no me movía de donde estaba… estaba como en un bucle y la sensación fue horrorosa.

Llegamos a Estany Pudent y tenía ganas de caminar… Me decía «cuando no te mire nadie… camina…» Y paré, paré un momento porqué tenía que resucitar. Volví a empezar e intenté cambiar el chip. Hice la cuenta atrás. Quedaban 3 km, 2km, 1km… La Savina… 600 metros, 300 metros y giramos para entomar la alfombra azul. Con Jordi.

Pasé el arco de meta en 1:30:49.

Pero no estaba feliz, porqué no me lo pasé bien.

Objetivamente, estoy contenta, porqué miro el tiempo y pienso: «y qué querías??? Si está superbien!!!», pero es que no me lo pasé bien.

Yo cuando corro, quiero disfrutar!!! Sufrir y disfrutar. Y sufrí mucho y no disfruté nada.

Cuando compito siempre tengo tres objetivos: mejorar mi anterior marca, quedar bien entre las chicas y disfrutar… Esta vez, no conseguí ninguna de las tres. Almenos, bajo mi exigente criterio… y sabéis cual fue el problema??? que iba obsesionada con el crono del año pasado! Y eso hizo que solo pensara en él y me olvidara de todo lo demás. Lección aprendida. Aquí hemos venido a darlo todo, pero sobretodo, a disfrutar, que yo lo que quiero es llegar a viejecita y seguir corriendo.

FORMENTERA, TE VERÉ EN 2025 CON MÁS GANAS Y LA LECCIÓN APRENDIDA. VENDRÉ A DISFRUTARTE DE PRINCIPIO A FIN, PORQUÉ TE LO MERECES Y SOBRETODO, PORQUÉ ME LO MEREZCO!

Deja un comentario