En marzo de 2026 nos fuimos a correr la media maratón de Lisboa, que compone el circuito de las SuperHalfs.
Con esta, ya completábamos ⅚ de nuestras carreras y de nuestra deseada medalla de finishers de las medias maratones europeas que componen el circuito.
En esta ocasión, parte del viaje lo hicimos con el touroperador “TravelMarathon”, porqué a Jordi no le había tocado el sorteo para la inscripción.
Viajar con operador no es lo que acostumbramos a hacer, pero la verdad es que hay momentos (sobretodo para el día de la carrera, la ida a la salida y la vuelta a casa) que facilita mucho los traslados.
Llegamos a Lisboa el sábado al mediodía, por lo que ya no nos dió tiempo a hacer el rodaje… pero últimamente, el trajín de viajar, dormir poco y las caminatas previas a la carrera, ya nos sirven de preparación.
Comimos en un bar cercano al hotel y fuimos a la Expo, a recoger el dorsal y comprar alguna cosa en las paradas… y pasear junto al Tajo.
La feria del corredor… básica y simple, bastante pobre.
Fuimos paseando hasta Belém y a comprar pastelillos de crema en la pastelería más famosa de Lisboa, y a cenar… PIZZA!!! Y a dormir pronto.
Al día siguiente madrugamos para desayunar, y en el hotel nos obsequiaron con una rosa… por ser el día de la mujer. De ahí directos a calzar zapatillas y hacia el bus que nos llevaría a la salida.
El inicio de la carrera, además del frío que hacía, un poco desangelado… una avenida muy, muy grandes, sin casi lavabos y perdidos donde “Cristo perdió la alpargata”, porqué sale desde la otra parte del río… Eso sí, empezar en la otra orilla… te hace pasar en los dos primeros kilómetros por el puente del 25 de abril, que fue muy bonito.
Y fue, mal que me pese, lo único bonito de la carrera… porqué lo demás discorre entre polígonos industriales y avenidas arriba y abajo.
La línea de meta es a tocar del Monasterio de los Jerónimos… y es bastante bonita!!! Así que carrera bonita en los dos primeros kilómetros, en los últimos 500 metros… pero lo demás… “ni fú ni fa”, pero ya la teníamos check!!
Y el día libre para acabar de disfrutar de Lisboa, donde nos quedamos hasta el martes a primera hora!
Lisboa es muy bonita! Y es normal que realicen la media alrededor del río, a pesar de hacerte pasar por polígonos… porque la llaman la ciudad de las 7 colinas, y es un sinfín de subir y bajar.
Comimos picaña, escuchamos fados, subimos las escalinatas de Alfama, visitamos iglesias quemadas, volvimos a comer pastelillos de Belem, fuimos a la Plaza del comercio, subimos al tranvía y visitamos el Acuario…
Fue un viaje inolvidable. Lisboa es buena, bonita y barata! Así que un lugar ideal para viajar 2-3 días en pareja.




