Las mejores experiencias empiezan con un “SÍ A TODO”, y ésta no podía ser menos.
Un mensaje de Sarita Gil preguntando qué si estaba libre el última fin de semana de agosto. La respuesta fue sí. Y la segunda pregunta, “si quería ir a Londres a correr la Big Half?” La respuesta también fue sí! (Después de consensuar con la familia…).
Y así empezó mi aventura londinense junto a Sara, Piedad, Alba, Ana, Eva y Esme! Corre como una chica!
Me brindaban la oportunidad de correr por territorio inglés junto a seis chicas a las que nos unían dos variables: Sara y el amor por correr. Planazo que no podía desperdiciar!
Nuestro viaje fue relámpago literalmente: llegaba a Londres el sábado 30 de septiembre a las 9 de la mañana, donde esperé a las demás, y salía de nuevo hacia Barcelona el domingo a las 18.15 de la tarde. Pero os puedo asegurar que fueron 36 horas horas disfrutadísimas.
Desde el aeropuerto nos fuimos directamente a buscar el dorsal de la carrera (el único punto negativo de la carrera, ya que la recogida de dorsal no era lenta, era lo siguiente). Pero una vez con el dorsal en la mano, todo fue rodado.

Dejamos equipaje en la residencia de estudiantes (en verano la transforman en alojamiento turístico) que está situada delante del Tate Modern, y hacia el centro, donde habíamos quedado con Yasmina y su pareja, una amiga de Sara que reside en London… y en un abrir y cerrar de ojos, nos enseña lo esencial de la ciudad… y la llegada de la maratón de Londres, vista esencial para unas amantes del correr.
Big Ben, London Eye, Buckimgham Palace, comida en China Town, la tienda M&M, Picadilly Circus, Trafalgar Square…

A media tarde, fuimos un rato a descansar a la residencia y a cenar pronto, ya que queríamos ir a dormir temprano, para compensar el madrugón de las 4 de la mañana y para descansar las piernas y prepararlas para los 21 km del día siguiente.
Adivináis que cenamos??? PIZZA!!! Of course… no podía ser de otra manera.
El domingo nos levantamos a las 6.30 para que nos diera tiempo a desayunar y desplazarnos sin prisas a la salida… Habían diferentes oleadas y nosotras salíamos a las 9. Objetivo de carrera? Ir juntas y disfrutar!!!
En esta carrera dejamos los ritmos y los relojes de lado y nuestra atención solo estaba focalizada en pasarlo bien y en gozar de correr por una ciudad en la que hubiera sido casi imposible correr, si no llega a ser por esta invitación.
La Big Half no recorre los sitios más emblemáticos de Londres. De hecho, los de ahí, dicen que es la parte fea de la Maratón, pero a mí me gustó: avenidas anchas, callecitas más estrechas, calles adoquinadas (vale, eso no me gustó demasiado, porqué siempre tengo miedo a caer), mucha animación y… pasar por el Tower Bridge en el km 11 fue “la crème de la crème!”
Allí todas nos subimos arriba. Grabamos, hicimos fotos, gritamos, volvimos a atrás a que nos hecharan más fotos, volvimos a gritar, vimos a Rebeca, pedimos ánimos al público…

Y poco a poco, fueron pasando los kilómetros… hasta llegar al 20, 21… 21,095 y META!!!
Nos dinos un abrazo porqué el objetivo estaba conseguido!!! Cuál? Pues pasarlo genial!!! Y lo hicimos, con creces.

A partir de ahí, recogida de medalla, recogida de camiseta, reencuentro con la gente… fotos, risas y abrazos.
Y ya… corre, corre a ducharnos a la residencia, comer y taxi hacia el aeropuerto.
BALANCE DE TODO????
Primero superagradecida de la oportunidad brindada, por haber contado conmigo para esta aventura.
Segundo, que qué guay es esto de correr y descubrir ciudades a golpe de zapatilla.
Y tercero, que estoy MUY CONTENTA DE HABER CONOCIDO ”A ELLAS”, DE QUE TODO NOS LO PUSIÉRAMOS TAN FÁCIL, DE QUE EL CORRER ME HA DADO MUCHAS COSAS BUENAS (Y AHORA ELLAS ESTÁN ENTRE ESAS COSAS BONITAS DE LA VIDA), QUE ME ENCANTA VIVIR ESTOS MOMENTOS…
PORQUÉ EL DEPORTE NO ES TERAPIA, PERO ES TERAPÉUTICO.