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CARDIFF HALF MARATHON

El domingo 6 de octubre de 2024, se ha celebrado, en la ciudad galesa de Cardiff, la CARDIFF HALF MARATHON, en el marco de las seis SuperHalfs.

(Hacemos otro post hablando de las superhalfs?)

Salimos de Barcelona el viernes por la mañana y llegamos a Cardiff a las 15:00 del mediodía. Si tiene un punto negativo esta carrera, es la difícil combinación para llegar a la ciudad. Nosotros volamos a Bristol, y desde ahí, autobús y tren. Hablamos con otras personas que nos encontramos y la percepción de todos es la misma… la dificultad y horas para llegar ahí… pero, una vez ahí, es una ciudad supersencilla para visitar y moverse, puesto que es chiquitita y te permite recorrerla toda a pie.

Esta vez nos alojamos en un hotel de la cadena Travelodge, en pleno centro de la ciudad. Hotel básico, limpio, con necesidades cubiertas, sin grandes lujos, pero económico para lo que es UK. Y con desayuno incluido, que para mí es un “must” cuando salgo de casa. Eso, y que sea limpio y con baño en la habitación.

El viernes, al alojarnos, salimos a rodar hacia la bahía, y así visualizábamos un poco el recorrido y nos aclimatábamos a la temperatura, ya que veníamos de estar a 24 grados… salida sencilla para Jordi, sacando el hígado yo…

Al día siguiente, después de ser una primera noche de dormir del tirón… desayunamos tranquilamente y fuimos a la feria del corredor, que se celebraba en los jardines delanteros al Ayuntamiento, y a 200 metros de casa. Recogida de dorsal, sello al pasaporte de las SuperHalfs, fotos de rigor, paseíto por los tenderetes y hacia el Free Tour que habíamos contratado.

Allí nos desvirtualizamos con Núria y todas sus amigas de Pamplona! Núria es de esas amigas virtuales que haces por instagram y de las cosas bonitas que te da la vida y las redes sociales. Amable, agradable, de sonrisa infinita y con una misma pasión: correr.

Fue un Free Tour muy completo. Nos gustó mucho, y nos llevó a los sitios más emblemáticos de la chiquitita ciudad. En acabar, nos fuimos a comer al Mercado, a un tenderete indio que hacía una comida a la par picante que deliciosa!!! Y de postre, unos pastelillos típicos de Cardiff.

La tarde la pasamos paseando por el centro y descansando un poco hasta la hora de la cena.

Cena… no hace falta decir en que consistió, no? PIZZA!!!

Y llega el día de la carrera. Lo mejor de ser una ciudad pequeñita y de tener el alojamiento en el centro es que teníamos la salida a exactamente 150 metros del hotel, por lo que pudimos tener tiempo para calentar y volver al hotel a hacer el último pipí, sin necesidad de oler, como dice mi amiga Eva, la olor de los nervios de carrera…

A las 10:00 se dio la salida a los corredores, y empezamos a correr.

La verdad es que yo iba con miedo. Miedo a hacerme daño y miedo a pasarlo mal. Venía de una lesión de fascitis durante el verano que no me dejó, ni recuperarme bien de la temporada anterior, ni entrenar bien para esta competición. Los ritmos no salían y las sensaciones tampoco… pero, como todos los miedos se afrontar haciendoles frente… pues ahí que nos metimos! Le damos al start del reloj, música para no pensar y desfocalizar la atención en el posible dolor (que no hubo, pero que si piensas constantemente en él, aparece seguro), y salimos!!!

No os quiero explicar el recorrido porqué prefiero que si váis, lo viváis… y si no váis, pues tampoco tiene mucho sentido. Pero…

Resumen del recorrido? Genial, fantástico, animación a tope durante toda la carrera, no había un metro sin público, temperatura perfecta para correr (a pesar que empezó a llover) y muy llanita (vale, excepto dos repechones al final, que matan un poco). Organización muy buena, calles anchas para no agobiarte, marcaje en millas y en quilómetros… y camiseta gratuita. Así que no se puede pedir más.

Y encima, me lo pasé muy bien: cero molestias y cien de pasarlo genial!.

No hubo momentos emocionantes por correr lejos de casa y no conocer a nadie del público, pero la emoción nos la dio el simple hecho de correr y de disfrutar haciendo aquello que nos gusta.

Paramos el crono en 1:32:57, que no es mi mejor tiempo en media pero que en estos momentos me hizo tan feliz como si hubiera corrido a 4 el km.

Y el Recovery? Una ducha bien caliente y un ramen delicioso.

Por la tarde, acabar de visitar lo interesante de la ciudad: el castillo y el inmenso parque que lo rodea… Un parque de esos que te dan envidia de no tener cerca de casa para entrenar…

Y poquita cosa más, lluvia, hacer maletas y última cena!

Tres días que dan para aprovechar con la pareja de aquello que un día nos empezó a unir… y que hoy se mantiene junto a todo lo que hemos creado.

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